Biografía

Joan Miró nace en Barcelona en 1893, pero sus paisajes emocionales, los que lo formarán como persona y artista, son sobre todo Mont-roig, París, Mallorca y más tarde Nueva York y Japón. Murió en Palma de Mallorca el 25 de diciembre de 1983.

En 1911, una larga temporada pasada en la casa familiar de Mont-roig del Camp para recuperarse de una enfermedad orientó definitivamente su vocación. Según él, Mont-roig —la tierra donde arraigar y pisar fuerte— y Mallorca —el cielo y las constelaciones para construir su sueño— son los dos polos de su inspiración.

Mont-roig, una pequeña población de la comarca del Baix Camp, será el contrapunto de la agitación intelectual que vive en París en los años veinte junto a los poetas surrealistas, y del estímulo del expresionismo abstracto que descubre en Nueva York en los años cuarenta.

Más adelante, en plena Segunda Guerra Mundial, Joan Miró dejará el exilio en Francia y se instalará en Palma de Mallorca, espacio de refugio y de trabajo, donde su amigo Josep Lluís Sert diseñará el taller que siempre había soñado.

Miró huyó del academicismo, en la búsqueda constante de una obra global y pura, no adscrita a ningún movimiento determinado. Contenido en las maneras y en las manifestaciones públicas, es a través del hecho plástico donde Joan Miró muestra su rebeldía y una gran sensibilidad por los acontecimientos políticos y sociales que lo rodean. Este contraste de fuerzas es lo que lo llevará a crear un lenguaje único y personalísimo que lo sitúa como uno de los artistas más influyentes del siglo XX.

El reconocimiento de su obra fue ya definitivo desde los años sesenta y setenta, y desde entonces las exposiciones retrospectivas y de homenaje se suceden ininterrumpidamente. Las imágenes mironianas se han convertido en uno de los elementos más representativos de la realidad catalana y en uno de sus iconos más destacados.

(RG)

1893-1983
Barcelona – Palma